-???-
El faro > Cámara de señales y servicios > Textos La lámpara
La Vendée Globe 2008-2009 ha llegando a su fin. Victoria para Michel Desjoyeaux. El skipper francés arribó a Les Sables d’Olonne a bordo de su Foncia el pasado domingo 1/02/2009 las 15:11 estableciendo un tiempo record de 84 días 03 horas 09 minutos y 08 segundos. Hasta ahora, la mejor marca estaba en posesión del también francés Vicent Riu en la edición anterior (2004-2005) con 87 días, 10 horas y 47 minutos. Ésta es la segunda victoria de Desjoyeaux en la Vendée Globle ya que había ganado también la edición 2000-2001 a bordo del PRB estableciendo una marca de 93 días, tres horas y 57 minutos.
Lo que hace aún más grande la victoria de Desjoyeaux es que se ha dado la circunstancia de que al día siguiente de la salida en Les Sables, tuvo que regresar a puerto por problemas en el sistema de lastre que ponía en peligro la seguridad del barco y la del propio patrón.
Volvió a tomar la salida dos días más tarde. Desjoyeaux exprimió al máximo las posibilidades de su monocasco de 60 piés y fue remontando posiciones jornada tras jornada. El 4 de diciembre, al cruzar la puerta del Atlántico ya se situaba entre los ocho primeros clasificados. Y el día 16 de diciembre cruzó la puerta Oeste de Australia ya en primera posición. Un mes más tarde, el 5 de enero a las 16 horas doblaba el temido Cabo de Hornos defendiendo esa primera posición sacando una ventaja de 77 millas al segundo clasificado (Roland Joudain patrón del Veolia Environnement). A partir de ese momento, cuando aún quedaban casi 7.000 millas para arribar a meta, Desjoyeaux pisó a fondo el acelerador de su Foncia aumentando la ventaja respecto a sus perseguidores hasta hacerse con la victoria final. Ha navegado un total de 28.303,3 millas con una velocidad media de 14 nudos y ha sido el navegante más rápido de la historia de la Vendée Globe.
El segundo puesto ha sido para Armel Le Cléarc’h a bordo del Brit Air que ha arribado a Les Sables el 7 de febrero a las 8:41, cinco días después que el Foncia y tras 89 días 9 horas, 39 minutos y 35 segundos después de navegar un total de 27.232,6 millas a una velocidad media de 12,7 nudos.
El skipper de 31 años, el más joven de esta edición de la Vendée Globe, es uno de los navegantes con más futuro. De hecho, dicen que está llamado tomar el relevo de las grandes fuguras de la navegación oceánica.
"Yo nunca me puse ningún objetivo en cuanto a posiciones. Con Brit Air en un principio nuestro objetivo era completar la travesía alrededor del mundo y navegar bien. Hubo momentos difíciles. Hubo momentos de duda y tensión a bordo del barco, cuando las condiciones eran malas. Y luego, hubo momentos mágicos; doblar el Cabo de Hornos fue un gran momento. Así que los tres meses pasaron muy rápido".
La tercera plaza del pódium ha estado muy disputada hasta última hora por Samantha Davies (Roxy) y Marc Guillemot (Safran). Desde el día 8/02/2009 al paso por las Azores estos dos patrones comienzan un duelo espectacular. En la mañana del lunes 9/02/2009 el equipo de tierra del Safran anunciaba a la Organización que el barco sufre graves daños en su quilla (derivados del choque contra un cetáceo el pasado 11 de diciembre cuando el Safran navegaba a 20 nudos rumbo a las Islas Kerguelen). El patrón del Safran decide tomar un rumbo más al Norte en busca de vientos más favorables que le permitan evitar la navegación en ceñida. Samantha Davies que ya era consciente de los problemas que estaba sufriendo su rival más próximo y de la ventaja de 50 horas de compensación que había otorgado la Organización a Marc Guillemot por haber participado en el rescate del Generali, opta por la ruta más corta dejando las Azores por su costado de babor. Ese mismo día por la tarde el Roxy escala a la tercera posición aventajando ya al Safran en unas 12 millas, ventaja que irá aumentando cada hora en la medida que el Safrán pierde de forma definitiva la quilla obligando a Marc Guillemot a llenar los tanques de lastre para garantizar un mínimo de estabilidad, a navegar con muy poco trapo (velocidades nunca superiores a los 10 nudos) y a extremar todas precauciones.
El 12 de febrero cuando al Roxy aún le restan 203 millas para cruzar la línea de meta, la ventaja respecto al Safran era de 260 millas. Davies cruza la línea de meta a las 0:41 horas del día de San Valentín. Esta enamorada de la mar y la aventura ha navegado un total de 27.470,2 millas con un velocidad media de 12 nudos completando la circunnavegación en 95 días, 4 horas y 39 minutos.
Pero hemos tenido que esperar hasta la 1:21 de la madrugada de hoy 16 de febrero para asistir a la llegada a meta de Marc Guillemot que hace valer las 82 horas de compensación para subir al pódium. Ha navegado un total de 28.401,3 millas en 95 días, 3 horas, 19 minutos y 36 segundos a una velocidad media de 12,4 nudos.
La regata de Guillemot ha estado plagada de incidencias y averias varias. A parte del mencionado incidente con el cetáceo, el 27 de diciembre tuvo que fondear en la bahía de Isla Enderby, al Sur de Nueva Zelanda, para reparar una avería en el carril de la mayor. Esta parada le retrasó unas doce horas. El 15 de enero y tras doblar el Cabo de Hornos tuvo que efectuar una nueva parada en Las Malvinas para resolver el mismo problema. Y al final, cuando quedaban unas 1000 millas para llegar a meta, la pédida definitiva de la quilla. Guillemot es un ejemplo de superación, tesón, perseverancia y se ha hecho justo merecedor del tercer puesto en el pódium.
El quinto puesto ha sido para el británico Brian Thompson skipper del Bahrain Team Pindar que ha invertido 98 días, 20 horas, 29 minutos y 55 segundos en navegar 28699,8 millas a una velocidad media de 12,1 nudos.
La sexta plaza la ocupa la británica Dee Caffari a bordo del Aviva. Esta mujer ha hecho una regata impresionante llegando a meta en menos de 100 días, marca que solo han conseguido 14 patrones en la historia de esta regata. Además, estableció la marca de ser la única Skipper que ha hecho la vuelta al mundo en navegación solitaria en los dos sentidos. Hace tres años navegando hacia el Oeste y este año hacia el Este. Además, como podéis ver en la foto, ha tenido que emplearse muy a fondo para conseguir llegar a meta en las condiciones en las que ha quedado su mayor. Después de ver el lamentable estado en el que ha quedado esta vela, no creo que el fabricante venda muchas más.
La Vendée Globe es la regata alrededor del mundo, en solitario, sin escalas y sin asistencia, lo que la convierte en una competición deportiva de carácter excepcional.
Prueba de ello es que la presente edición de la Vendée Globe no estuvo exenta de situaciones dramáticas a parte de las típicas retiradas por roturas de palos, quillas, timones, vías de agua, etc. De hecho, de los 30 barcos que habían tomado la salida en Les Sables d'Olonne el 9 de noviembre, 19 han abandonado la regata, hasta ahora 6 han conseguido llegar a meta y, de momento, 5 aún están en competición. Hasta ahora y espermos que así sea, todas las circunstancias complicadas se han resuelto y afortunadamente no ha habido que lamentar pérdidas de vidas humanas.
El lunes 14 de diciembre el skipper suizo Bernard Stamm sufre una avería en los timones de su Cheminées Pujulat que le obliga a buscar refugio en la bahía de Morbihan en las Islas Kerguelen (Índico Sur). En aquellos momentos, las rachas de viento superaban los 50 nudos haciendo imposible que Stamm se pudiera abarloar al Temenos II patroneado por Dominique Wavre (también averiado días antes y amarrado a una boya de una estación científica). El Cheminées Pujulat terminó varado entre las rocas.
Cuatro días más tarde, en la mañana del jueves 18 de diciembre, Yann Elìes estaba en el balcón de proa de su Generali, preparándose para la maniobra de cambio de vela, (en aquellos momentos tenía tres rizos en la mayor y un trinquete en proa). Un golpe de mar hizo que se le quedara enganchada su pierna derecha en el balcón y se fracturara el fémur. Yann consiguió volver a la habilitación de su barco arrastrándose sobre cubierta. Tardó casi un día entero en poder acceder al botiquín de a bordo para administrarse sedantes que le calmaran el intenso dolor. Todo esto sucedió en el Índico Sur a unas 800 millas al Sur de Australia. La Organización de la regata prepara la evacuación del navegante y la marina australiana ordena zarpar desde el puerto Perth a la fragata HMAS Arunta.
Marc Guillemont a bordo del Safran recibe el SOS del Generali y pone rumbo a la posición de Elìes para prestarle apoyo. Pero dadas las duras condiciones de la mar poco puede hacer. Ni tan siquiera puede abarloarse puesto que pondría en peligro a los dos barcos. Consigue hacer una pasada por popa del Generali y lanza una bolsa con agua y analgésicos que Elìes es incapaz de alcanzar. El día 20 de diciembre, la fragata australiana alcanza la posición del navegante francés y se inician las maniobras de regate que duran algo más de una hora. Desde le fragata arrían una zodiac con cinco tripulantes a bordo. Dos de ellos embarcan a bordo del Generali que inmovilizan a su patrón para, finalmente, izarlo a bordo de la fragata.
En la madrugada del 26 de diciembre y justo cuando estaba atravesando la puerta de Nueva Zelanda en tercera posición y en medio de un fuerte temporal con vientos de 62 nudos y olas de hasta de 10 metros, el BT patroneado por el navegante francés Sébastien Josse sufrió un fortísimo golpe de mar que ocasionó el vuelco del velero provocándole importantes daños en la cubierta y la pérdida de parte de la electrónica y del equipo de viento.
Afortunadamente, Jossé con mucho esfuerzo y en medio de la noche y del fuerte temporal consiguió adrizar el barco. Horas después y a la luz del día hace una valoración del estado en el que se encuentra el BT. Los daños sufridos en la cubierta del monocasco provocaban una vía de agua que inundaba el interior cada vez que un golpe de mar pasaba por encima de la cubierta. Avería suficientemente grave como para tomar la acertada decisión de abandonar la competición. Así que pone rubo a un puerto del Norte de Nueva Zelanda.
El 5 de enero a unas 200 millas al Oeste del Cabo de Hornos y cuando ocupaba el tercer puesto en la regata, se produce el naufragio del VM Matériaux con su patrón Jean Le Cam a bordo. Le Cam lanza por radio el SOS y a los pocos segundos se corta la comunicación. Vicent Riou patrón del PRB acude en su ayuda mientras la armada chilena organiza ya las operaciones de búsqueda y rescate. Riou consigue llegar a la posición del naufragio y se encuentra al VM Matériaux con la quilla al sol. Ni rastro de Le Cam. Tras 16 horas milagrosamente Le Cam aparece debajo de su barco. Había aprovechado un burbuja de aire que le había permitido mantenerse con vida. Dada las malas condiciones meteorológicas Riou decide iniciar el rescate de su compatriota sin esperar a la llegada del remolcador de la armada chilena que llevaba consigo a bordo a un equipo de buzos. La maniobra de rescate de Le Cam ha sido difícil ya que el motor del PRB estaba averiado y Riou ha tenido que emplearse a fondo para atracar su barco al velero siniestrado. Al final consigue subir a bordo a su compatriota francés.
Pero para mi la peor noticia de esta edición de la Vendée Globe ha sido la retirada del Pakea Bizkaia. Personalmente tenía todas las esperanzas puestas en nuestro skipper Unai Basurko. Había hecho un histórico tercer puesto en la última Vélux Cinco Océanos (vuelta el mundo en solitario con escalas). Estaba seguro que conseguiría, por lo menos, terminar la regata. Pero no ha podido ser. Antes de tomar la salida en Les Sables D’Olonne, Basuko había manifestado que su objetivo era terminar la regata en unos 110 días (mejorando así la marca registrada por José Luis de Ugarte en la edición 1992-1993). Unai tenía ideada una estrategia muy conservadora, si arriesgar, sin castigar al Pakea. Estrategia acertada dada las extremas condiciones de la regata y teniendo en cuenta que su proyecto es uno de los más modestos.
En la madrugada del 4 de diciembre en el Atlántico Sur, el Pakea Bizkaia sufre un fortísimo golpe de mar que le provoca la rotura de uno de los anclajes del timón de estribor poniendo fin así a las aspiraciones del patrón vasco. Actualmente están desarmando literalmente al Pakea y en breve los sacarán a tierra para someterlo a un exhaustivo examen. Parece que los actuales patrocinadores van se seguir manteniendo apoyo económico al proyecto de Unai. Espero verlo pronto surcando los mares. Buena mar.
El farero